¡Ved estos cascos de vencidos!
No es que, arrancados de la cabeza,
Llegase la hora de nuestra amarga derrota.
Fue cuando nos los pusimos sumisos.
Bertolt Brecht
¡Ved estos cascos de vencidos!
No es que, arrancados de la cabeza,
Llegase la hora de nuestra amarga derrota.
Fue cuando nos los pusimos sumisos.
Bertolt Brecht